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Un cumpleaños escarchado

Si es que no paro, tal y como termino con el cumple del mayor, empiezo con el cumple de la terremotillo chica... Niña, cuatro años, parecía casi inevitable que el cumple fuera de Peppa Pig, pero la peque sale a la mami y se pirra por una peli de dibus con canciones. Creo que desde el estreno de Frozen estamos cantando la banda sonora en casa, primero con un chapurreo de lengua de trapo y ya con la letra claramente distinguible, bueno, la letra, los gestos, bailes, aprendidos par coeur.

Además, la peque ya ha aprendido y se puso a mirar Pinterest conmigo (¡¡¡ERROR!!!)... Ocurrió lo que tenía que ocurrir en estas condiciones... me pidió una tarta con su muñeca de Elsa (momento de pánico "avercomolaconvenzoconotratarta"). Gracias a los ánimos de mi supersister y a su molde de Wilton, todo hay que decirlo, al final me lancé a la aventura de hacer una tarta con muñeca incluida. Al  parecer se llaman walking doll cake (más o menos "pastel con muñeca caminando") y puedes encontrar tutoriales por la red sin problema.

Además de la tarta, había que "escarchar" el salón con decoración apropiada y claro, eché mano de Cameo... Mi maquinita me saca de más de una, pero esta vez iba pillada de tiempo y compré algunas de las decoraciones. Guirnaldas, carteles para la mesa y alguna otra cosilla estaban ya preparados del cumple de mi sobrina, que tuvo la misma temática, así que ¡reciclamos!
Las galletas esta vez fueron sencillas, de vainilla en forma de copo de nieve, con un color acorde a la ocasión y la temática. Tengo que decir que volaron ;). Fueron las mismas que llevó la peque a clase para celebrar con sus compañeros y les encantaron...
En las cajas había chuches en bolsitas de los colores de la decoración (si es que yo voy a un almacén de chuches y me vuelvo loca) y las chuches de la mesa también de acuerdo con la decoración en blancos y azules. La gelatina, después del éxito en el cumple de Lego, no podía faltar tampoco.
Y dejo para el final la tarta... El bizcocho era de chocolate, relleno de nata y fresas, mmmmm (nota para el futuro: no escribir entradas de dulces con hambre) y me costó decidirme a cortarla... creo que es la tarta más bonita que he hecho hasta ahora, disfruté haciéndola y sobre todo, disfruté con la cara de mi niña cuando la vio.

Y ahora como si fuera una modelo posando ;)


Y hasta aquí la crónica de un cumpleaños escarchado, espero que te hayas sumergido en ella con una sonrisa. ¡Feliz semana!


El rincón de Meriyou

Celebrando 7 años con LEGO

Noooooooo, no soy representante de LEGO, ojalá, pero hay tantos en casa que bien podría serlo. A mi hijo le encanta todo lo relacionado con las construcciones, así que desde muy pequeño ha tenido LEGO, por lo que el tema para su séptimo cumpleaños estuvo claro desde el principio. 
Como aún celebramos los cumples de los niños en familia y no somos de ir a centros de ocio (a las bolas, las mamis me entendéis) me preparé mentalmente para la avalancha que llega a casa de abuelos, titos, primos y demás... Y además de mentalmente, empecé a preparar todos los detalles que me gustan para un cumpleaños de mis peque-terremotos. 

Para sus compañeros del cole, este año no he tenido tiempo de hacer galletas ni pastel, la rehabilitación me come las tardes, así que eché mano de las chuches, buscando que tuvieran los colores básicos que iban a predominar en la decoración y preparé las bolsas con un cierre en los mismos tonos. Y para mi eterna vergüenza no les eché foto alguna (buuuuuuuuh)

Para los invitados menores de edad de la fiesta preparé unas cajas en forma de piezas de LEGO con ayuda de la Cameo, les puse una bolsa de chuches, un huevo de chocolate y una bolsa de emergencia fiestera con una libreta de dibujos para colorear (¿adivinas la temática?) que me descargué de internet, imprimí y cosí a máquina (más bien las cosió mi mami ;P) y una caja de ceras de colores.


 Decorando la mesa colocamos una guirnalda felicitando al cumpleañero con este tipo de letra y en colores básicos para conseguir homogeneidad en la decoración.


Además de la tarta, preparé gelatina de colores como experimento para los peques (y los no tan peques ;) ) y fue un éxito a repetir. También hubo chuches y galletas hechas por mi sister del alma que estaban riquísimas, con un sabor y aroma a vainilla espectacular. El cartel de Lego lo hizo el cumpleañero, feliz de participar en los preparativos.


Para la tarta, después de agobiarme un poco visitando Pinterest en busca de inspiración, me decidí por hacer el cabezón de Lego y decorarlo con piezas comestibles de chocolate, que hice con Candy Melts de colores y un molde de silicona de Maria Lunarillos... Siento decir que son tan adictivas las piezas de chocolate, que se han convertido en un "must" y la peque de la casa se pirra por ellas... y digo lo siento porque son una lata de hacer XD. Y aquí tienes el monstruo de tarta que salió... monstruo porque hubo tarta para una semana, pero estaba ñaaaam ñaaaaaam, rellena de nata aromatizada con fresas, ¡espectacular!


Miedo me doy, ya pensando en el cumple del año que viene... ¡Espero verte por aquí entonces!


El rincón de Meriyou

De aviones, princesas, unicornios y arco iris

Por el título y las fechas, ya te imaginas que he andado liada con los cumples de los terremotos... y es que tener dos celebraciones tan especiales tan seguidas, hace que esté desde navidades sin parar hasta el día del padre. Pero claro, como dicen "sarna con gusto"... Esta entrada va a ser larga, así que acomódate si crees que resistirás hasta el final, muuuuaaaahahahahahaha (modo risa malvada: ON).

Con 3 y 6 años que tienen los peques, ya no tengo que romperme la cabeza con el tema, ellos lo tienen clarísimo, así que tengo que buscar estrategias maternas para no embarcarme en un cumple con temática "gravedad cero" o recreación de la superficie de marte o el castillo de Hogwarts... Trabajando muy sutilmente, como si de un agente doble se tratara, estudio los movimientos, gustos y posibilidades de estas cabecitas llenas de sueños para poder hacer una celebración que recuerden.

El primer cumpleaños es en febrero, el de Rodrigo. Tenía claro que iba a ser una fiesta de altos vuelos: ¡¡aviones!!. A mi hijo le encantan los aviones de combate de todas las épocas, así que no era complicado. Hubo que descartar la peregrina idea de montar un hangar en pleno salón, así que negociamos para tener simplemente decoración aeronáutica...


A los estupendos pilotos que asistieron se les obsequió con una caja de herramientas conmemorativa... con libretita mini para cada uno, hecha con mucho cariño y un montón de detallitos para que se entretuviesen.


Para la tarta, me decidí por una Devil's food cake, adaptada de la receta de El rincón de Bea con una decoración bien sencilla: una foto de un Corsair, que personalizamos con el nombre del cumpleañero en papel de azúcar (gracias, Diana, ¡eres un amor! aguantando el chaparrón y la emergencia) y unas nubes de merengue italiano. Mi sister siempre salvando el día, haciendo el merengue cuando ya creía que no me daba tiempo a terminarlo todo, ¡te quierooooooo!. No podían faltar sus galletas, claro, riquísimas y preciosas, pintadas con todo detalle una a una, y es que mi hermana es una artista.


Poco después llegó la celebración de Flavia. Desde que comencé con los preparativos del cumple de su hermano, se dedicó a perseguirme por todas partes pidiendo una "tata acoiris con pooonis y pinseeesas y haaaadas", por supuesto con toooodos los colores del arco iris dentro de la tarta. ¿Está claro, no? Y ¿cómo negárselo a la chiquitina? ¡No tenía que alquilar un unicornio, se conformaba con su tarta! Los efectos secundarios de "tanta docilidad" perduran en mi salón... ¡no quiere quitar la decoración! Así que vivimos entre arco iris y hadas, unicornios y princesas, que no está nada mal. ¡Y la guirnalda de los aviones de su hermano, que atraviesa todo el salón! :). En las fotos está todo aún a medio poner, pero después no hubo tiempo de hacerlas...


Para la tarta de Flavia lo tenía fácil, libro de Alma y pastel arco iris con las modificaciones "marca de la casa"... no conseguí convencer a la peque para dejar la cobertura en blanco, así que, ¿adivinas el color? ¡bingo! rosa en la cobertura de crema de queso con sabor a chicle y nubes de fondant modeladas a mano.


Esta vez, tanto los príncipes como las princesas se llevaron a casa una caja-corona con regalitos y chuches, y como fuimos algunos más hubo que cambiar un poco la distribución del salón :P


Además, coincidió que estábamos en pleno carnaval y todos casi todos los peques vinieron disfrazados... ¡Lo pasamos genial en los dos cumples! (Salvo algún que otro momento de locura y el hecho de estar taytantas personas en mi salón... algunas de ellas cieletes de menos de 6 años )... ¡Gracias a los invitados por disfrutar junto a nosotros de esos dos fantásticos días!



¡Y feliz semana!
El rincón de Meriyou

Fiebre de estampar

Hay una palabra que me acude a la mente de un tiempo a esta parte: procrastinación... es una palabreja que tiene su aquel. Según la definición del diccionario es la acción o hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse. Pienso en el blog y esa palabra viene a mi mente... y es que a veces quiero abarcar tanto sin dejar descuidado nada, que por salud mental y sobre todo, por necesidad de dormir ¿por qué los días tendrán sólo 24 horas? dejo aparcado el blog... Tengo taaantas cosas que me apetece enseñarte, que me pierdo en archivos de fotos y no me pongo al lío. Pero como hoy es el día de la mujer trabajadora -¿y cuándo no?- llevo desde las 8 en pie y no he parado en toda la mañana disfrutando del sol con la familia, he pensado en comenzar con los últimos sellos que he carvado y en las cajitas que les he hecho a juego para regalar. ¡Y es que tener un plotter de corte en casa ha hecho que el mundo de las cajas decoradas me atrape!

El primero de los sellos fue para un niño muy futbolero al que le encanta el color amarillo. Esta joven promesa del fútbol, portero de la selección extremeña en su categoría, ya tiene su sello y como no podía ser de otra manera, es un guante de portero, con su nombre carvado con su propia letra (que para eso su mami es mi amiga y me pasa información secreta ;P)...

Por las redes sociales me he encontrado con mucha gente maravillosa y una de ellas es Diana, el corazón detrás de La Disutería. Se puso en contacto conmigo para encargarme el sello para su tienda y me enamoré de sus creaciones... así que le propuse un trueque. Este es el resultado: sellos y cajitas listas para montar para sus preciosos collares, pendientes, anillos... ¡si es que tiene unas manos! 

El siguiente es para una seño... y es que los regalos para los profes y seños me tocan la fibra sensible... ¿Es o no es bonito que los alumnos agradezcan el cariño y la dedicación de sus profes? 

Otro sello futbolero y es que, cuando a un primo le regalan un sello y se vuelve loco estampando, el otro, al que también le pirran el fútbol y el color amarillo, no podía ser menos. De nuevo personalizado con la letra del peque, este sello tuvo que esperar al cumpleaños de Jorge para que los disfrutaran juntos los primos.

Y por último, unos sellos para unas primas... ¿adivinas la temática de su cumple? Me encantan las posibilidades de la Cameo para hacer las cajas desde cero, personalizadas 100%. ¿Y a tí?

Y por hoy se acabó, sólo quiero dar desde aquí un enoooorme GRACIAS a todos los que seguís ahí, aunque a veces parezca desaparecida en combate... Sigo con el lavado de cara del blog y ya tengo en el horno la siguiente entrada del blog, así que espero no "procrastinar" su publicación ;) ¡Feliz semana!


El rincón de Meriyou

Un cumpleaños, un nacimiento y un sorteo

Sumergida en esta ola de calor que absorbe la humedad y mis fuerzas, lidiando en un curso de verano con mis alumnos y durmiendo más bien poco, he sacado ánimos para terminar un par de cosillas pendientes que tenía muchas ganas de enseñaros.

La primera de ellas es una libreta de viaje, tipo Moleskine, con su bolsillo y todo, que está de camino a su dueña en Francia. Tengo una gran amiga allí que ha cumplido años hace poco y me apetecía hacerle un regalo hecho totalmente a mano. Es una libreta hecha con mimo, desde los librillos, el cosido, el encuadernado, hasta el último detalle como el bolsillo o el punto de lectura. ¿Os gusta? 



Encuadernar es un placer descubierto esta primavera y, aunque requiere bastante tiempo, una prensa y un telar y materiales muy específicos, es un proceso de elaboración artesanal tan hermoso, que me tiene atrapada. Después de aprender técnicas básicas con Ana González de El Curso Rosa, ya tengo en mente un montón de proyectos que espero vayan saliendo poco a poco y ando investigando otros métodos de cosido visto.

Cumpleaños: hecho... vamos con el nacimiento. Hace unos días que una amiga se ha estrenado como mami y desde que supe el notición del embarazo tenía claro qué iba a regalarle. ¿Conocéis esos álbumes de recién nacido para llenar de fotos y llevar un diario del bebé? Debo confesaros algo, me los regalaron con mis dos soletes y con la falta de tiempo de una mamá primeriza y después con la crianza de dos peques, he sido incapaz de rellenar tantísimas hojas... ¡si es que son como un tercer grado! Pensando en mi total incapacidad (ains, mea culpa) y en lo atareadas que solemos estar con los chiquitines, le he hecho a Vanesa un álbum "light" de nacimiento. Vamos, que lo que es para escribir, sólo tiene dos páginas, el resto es para llenarlo, pero lo que es llenarlo, de fotos de su peque, que de esas nunca faltan.


Buscando ideas e inspiración por la red, al final decidí no complicarlo demasiado, he añadido detalles que me gustan, como washi tape, elementos cosidos, sellos, pegatinas, un poco de todo y sin sobrecargarlo. La encuadernación la he hecho en tela y papel con un tipo de cosido japonés, que repite el mismo patrón en el anverso y el reverso del álbum. 






A los papis les ha encantado, así que yo estoy feliz como una perdiz. Y ya estoy preparando el siguiente, esta vez para una niña, os lo enseñaré, ¡prometido!

Nacimiento: hecho... y ahora vamos con el sorteo. "¿Sorteo de los 45 seguidores?" noooooo, ¡en FB ya somos más de 200! Es una tontería, pero me ha hecho ilusión ver crecer ese aspecto del blog y recibir el mensajito de FB diciendo que había llegado a los 200 "me gusta". 

Los requisitos son muy sencillos:
  1. Ser seguidor de la página en FB. Si lo compartís, genial, así se entera más gente.
  2. Seguir el blog de forma pública. Si accedéis desde el móvil tenéis que entrar en versión web para poder completar este paso. Desde el ordenador, lo tenéis en el menú de la derecha, justo debajo del título de Meriyouwers.
  3. Podéis conseguir participaciones extra si me seguís en Instagram y/o en Twitter.
  4. Comentar en este post que queréis participar, indicando vuestro email. Si vuestro nombre en FB, Twitter e Instagram no coinciden, comentadlo y también si os habéis hecho seguidores.
Si hacéis todo esto qué podéis ganar... de momento sólo os desvelo uno de los chachipremios: una libreta de viaje como la que os muestro en el post, variando color y decoración. Los otros dos premios los iré desvelando en las siguientes entradas, por aquello de mantener el misterio casi hasta el final...
El plazo para participar, como estamos de vacaciones y en slomo en estos días, será hasta el 12 30 de agosto, un mes a contar desde hoy y el resultado del sorteo lo daré el 20 de agosto 1 de septiembre.
¿Os tienta la idea?


El rincón de Meriyou

Doble cumpleaños y tarta chic de leopardo con cerezas del Jerte

Parecía que no iba a llegar, pero sí, el verano ha llegado al fin. Quienes barruntaban un verano fresco, es que no han estado en el Badajoz estival... Se pasa de estar a 20ºC un día, a los 36ºC hasta las 12 de la noche al día siguiente. La ropa de entretiempo se deprime la pobre en el armario, porque se pasa de la manga larga al bikini a una velocidad de vértigo.
Mis peques encantados por estar todo el santo día en la piscina, pero os puedo asegurar que no son las temperaturas ideales para hornear, sobre todo si se hornean seguidos cuatro bizcochos... En fin, todo por amor, porque era la tarta del cumpleaños de mi maridín y de su hermana, que han decidido aunar sus celebraciones en un único día. 
Dándole muchas vueltas y sabiendo que a mi cuñada le encantan los estampados animales, me vino a la cabeza una tarta que vi en Pinterest hace tiempo: Leopard print cake. Para delicia de todas las que, como yo, odian los mix de pasteles en caja, encontré en El Rincón de Bea la receta sin ingredientes extraños. Ella da la receta para hacer con Kitchen Aid (suspiro, suspiro, suspiro... quiero una...), pero yo la he hecho con una batidora-amasadora y ha salido muy rica.
No he hecho fotos del paso a paso, porque el calor y mi peque metiendo la mano por todas partes lo impidieron...

Leopard Print Cake
Ingredientes
  • 250 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 325 g de azúcar
  • 5 huevos XL (yo no tenía y puse 6 medianos)
  • 490 g de harina de trigo de todo uso
  • Una cucharadita de extracto de vainilla (mi Nielsen-Massey del alma o el que tengáis a mano)
  • Una cucharadita y media de polvo de hornear (yo he puesto la levadura Royal normal, no la de panadería)
  • Media cucharadita de bicarbonato
  • 250 g de nata fresca
  • 125 ml de leche
  • Una cucharada de caco en polvo
  • Colorante en gel marrón y negro
  • Cerezas o picotas para decorar

Preparación
  • Precalentar el horno a 175ºC.
  • Engrasar con aceite o con spray especial los moldes que vayamos a utilizar. En mi caso dos moldes redondos de 24 cm. Colocar en el fondo papel de hornear. Puedes coger la medida previamente con el molde y recortarlo.
  • Tamizar juntos la harina, la levadura y el bicarbonato. Reservar.
  • Mezclar la nata fresca con la leche y reservar.
  • Batir la mantequilla y el azúcar hasta que blanquee y se vea esponjosa la mezcla.
  • Añadir los huevos ligeramente batidos uno a uno. No añadir el siguiente hasta que el anterior quede integrado en la masa.
  • Añadir el extracto de vainilla.
  • Añadir un tercio de la mezcla de harina y batir. Añadir la mitad de la mezcla de nata y batir. Repetimos terminando con la harina.
  • Retiramos unos 200 g de la masa en un cuenco y otros 100 g en otro cuenco. Reservamos el resto de masa.
  • En el cuenco de 200 g, tamizamos e integramos el cacao en polvo con la masa y añadimos colorante marrón y negro hasta obtener una masa marrón oscura. Os recomiendo prudencia al añadir el colorante. Para no pasarnos de rosca con el color, lo mejor es ir añadiendo gota a gota y en mayor proporción de marrón que de negro. Es decir, si echamos tres gotas de marrón, a continuación sólo una de negro. En el cuenco de 100 g añadir unas gotas de colorante marrón hasta obtener un tono beige. Llenamos dos mangas pasteleras desechables con las masas coloreadas. 
  • Cubrimos el fondo de los moldes con la masa blanca y a continuación, con ayuda de las dos mangas trazamos el dibujo: con la masa marrón haremos una línea paralela al borde del molde, de unos dos cm de grosor y otra línea paralela a esta de menor radio; con la masa beige rellenamos el espacio entre las líneas oscuras dándole altura con dos pasadas de la manga. Delineamos y recubrimos con la masa marrón la masa beige. Terminamos con la masa blanca en otra manga, rellenando el centro y los bordes del molde para sustentar el dibujo que hemos hecho y terminamos cubriendo todo de masa blanca. A mí me ha llegado justita justita la masa blanca, creo que por el tamaño de mis moldes, pero conseguí recubrirlo todo, ¡olé!
  • Hornear unos 25-30 min en el horno precalentado. Antes de sacarlo, pinchamos con una aguja para comprobar que sale limpia, es decir que ¡está listo nuestro bizcocho!
  • Dejar enfriar en el molde unos 10 min y después sobre una rejilla ya desmoldado. Cuando estén totalmente fríos se envuelven en plástico transparente y se dejan reposar unas horas para que asiente la miga.


Para la decoración, como no tenía pasta de frambuesa y la buttercream no se mantiene bien con estos calores, decidí hacer algo sencillo. Mi marido había encargado unas cerezas del Jerte, que llegaron directas del árbol (suerte de vivir cerca) y decidí utilizarlas en la decoración final. Para montar la tarta, como vi que era una masa consistente (como suele ocurrir con las bases de mantequilla), decidí empaparla de leche con una cucharada de esencia de vainilla y rellenar con lemon curd y nata entre las capas. A continuación recubrí de nata montada con azúcar glas al gusto y un poco de mermelada de fresa, utilizando la espátula para darle ese toque menos pulido de las tartas caseras. Terminé con unas cerezas lavadas a las que dejé el rabito y voilà! ya tenemos tarta.


Alguno habrá echado cuentas y pensará "¿no decía que había horneado cuatro bizcochos?", pues sí... como soy cabezona y quería probar el estampado de leopardo con la masa habitual de mi bizcocho, hice dos intentonas previas con resultados dispares, pero igualmente ricos... decididamente, para que se mantenga el dibujo, la masa debe tener consistencia...


Y por último os dejo con unas etiquetas muy veraniegas que estoy preparando para la colección de artesanía en crochet de mi amiga Lara... ¡mmmm, me han entrado ganas de tomar un helado!


¡Feliz semana y a disfrutar los que den comienzo a sus vacaciones!





El rincón de Meriyou

De piratas y lobos...

¿Sabéis ese momento de la vida en que tus hijos empiezan a elegir el tema de su cumpleaños? pues creo que a mí me ha llegado demasiado pronto... Mis dos peques cumplen años en febrero y marzo, así que entre la resaca de las Navidades y los Reyes Magos y a continuación los cumpleaños, es una época en la que estoy demasiado bastante entretenida. Rodrigo, a punto de cumplir 5 añitos, me dijo que quería una tarta de Rayo Mcqueen (otra vez, uuuuf), pero de una manera ladina y astuta conseguimos que cambiase a una tarta pirata (aquí habría que meter una risa malvada en estéreo MUUUAAAHAHAHAHA). Flavia con 2 añitos ya tiene un cuento favorito, Caperucita Roja, imaginad la temática... Así que nos pusimos a la tarea, pensando en cosillas que pudiéramos hacer de forma económica y entretenidas para los niños. 

Había que tener en cuenta el espacio disponible para adultos y niños, porque meter en casa a todos los que somos y encima a los terremotos que tengo por sobrinos, no es tarea fácil. No somos de invitar a la clase completa e ir a un sitio de bolas o similar, de momento los celebramos en familia, así que hay que buscar la forma de tenerlos entretenidos, metidos en una casa en un febrero o un marzo frío de narices.

Para el cumple de Rodrigo, hicimos enrolarse a la tripulación pirata nada más llegar, para que luego pudiesen participar en la búsqueda del tesoro y en el reparto del botín. Mi hermana me echó una mano con las galletas, mi marido con la decoración y el juego pirata y yo me dediqué a fondo a la tarta. 

Un tesoro de galletas y monedas de chocolate espera a los piratas

En el baúl esperaba el botín listo para ser repartido: cookies con chips de chocolate caseras, monedas de chocolate y enredos y actividades piratas que encontré en una tienda Party. Tenía claro que nada de piñata, porque veía a mi chiquinina zarandeada por la turba pirata en pos del botín... Cada uno se llevó una bolsita de papel kraft decorada con el sello pirata de las invitaciones que podéis ver en la foto final del post anterior.   También los compañeros de clase y los de karate tuvieron botín pirata, creo que horneé unas 200 cookies caseras en los días previos al cumpleaños y no he contado cuántas veces estampé el sello de la calavera pirata. No quiero pensar cuántas hornearé para cuando Flavia vaya al cole y sean dos los cumples a preparar para la multitud.

La decoración de la mesa fue sencilla, porque lo que realmente la adornaba eran las preciosas galletas de mi hermana y la tarta de dos pisos... No podía faltar el toque de washi en los botes de cristal para las cucharas y las pajitas, con una etiqueta sencilla anudada con un poco de cordón de empaquetar. La tarta era una Red Velvet (la receta en el post anterior también). Al ser de dos pisos, para que no se os hunda por el peso, os recomiendo que coloquéis unas cañitas a modo de pilares por dentro. Yo no lo hice, confiando en la suerte, y no hubo que lamentar pérdidas, pero si vuestra tarta va a tener varios pisos es bastante recomendable que lo hagáis.


Los regalos fueron acordes a la temática, en un lugar privilegiado del salón tenemos barcos piratas, barcos fantasmas, botes... sólo falta la isla del tesoro, aunque la del tortuguero creo que puede valer.

Para Flavia la temática fue Caperucita Roja y se me ocurrió pedirle a mi madre un disfraz para que Flavia lo llevara ese día... error, mi pobre madre al final hizo ¡tres disfraces! a cada cual más bonito para mis sobrinas.

Esta es mi princesita, esperando al lobo, por lo seria que está, jijiji
Preparé cestas para las caperucitas y talegas para los cazadores, llenas de chuches ricas y de regalitos que hacían ruido y que manchaban mucho (gran idea, Meriyou) e hicieron un picnic en el suelo del salón, porque el tiempo no acompañaba para hacerlo al aire libre.


Para adornar un poco hice unas guirnaldas con blondas de pastelería, unas flores de madera y mi sello de Caperucita. A este sello le tengo un cariño especial, si alguna conoce a María Calcetines le sonará. Es una artistaza y un encanto y tuvo la amabilidad de darme su permiso para inspirarme en uno de sus dibujos. Ella siempre dice que no carva sellos, que sólo los diseña...¿"sólo"? Si os pasáis por su perfil os encantará, diseños dulces y con mucho cariño, ya veréis.


La tarta de Caperucita no podía ser otra cosa que una Red Velvet... ¡otra vez!, prometo que la siguiente será distinta, pero ha tenido mucho éxito y me la reclamaban ¿cómo iba a defraudar a los comensales? Las galletas eran de vainilla, requetebuenas y ya os digo que no quedó apenas nada...


Para la decoración de la tarta y las galletas recurrí a la red y me encontré estas monadas en Tartas y Nubes de Azúcar. Toda la decoración es de fondant, excepto las que me hizo mi hermana, que estaban basadas en el dibujo del sello de Caperucita y las hizo con glasa.

Os dejo por hoy con mis preciosas caperucitas y mis guapos cazadores, que hicieron que ese día fuese realmente de cuento para todos. ¡Os quiero mis niños!






El rincón de Meriyou